Cómo pasa el tiempo, verdad? Parece mentira que ya estemos en el último día del año. Una vez más, o al menos a mí me pasa, hoy es el día en el que me pongo pseudo-melancólica y pienso en todo lo que me ha pasado en los últimos 12 meses (sólo falta la canción de Mecano de fondo).
Tengo que decir que en lo referente al blog, no puedo quejarme en absoluto. Este ha sido un año de crecimiento (tanto de visitas como de suscriptores), de invitaciones a eventos, de cosmética japonesa, de conocer a muchísima gente gracias a LIMS (tanto otras blogueras como a gente de la industria), de IMATS, de Rupert Sanderson, de premios Bitácoras (oye, el puesto 23 no está nada mal…), de Twitter… y no me canso de repetirlo, nunca pensé allá por mediados del 2010, que este blog llegaría a tanta gente. En mi cabeza iba a ser un mini-diario que probablemente sólo leerían unas cuantas de mis amigas y a correr. Y mira dónde estamos.
Esto de los blogs de moda y belleza puede parecerle algo totalmente superficial y lejano a alguien que no esté muy metido en este mundo, pero en realidad la cosa es más complicada: todo empieza como un simple hobbie y termina siendo un minimundo surrealista que se separa totalmente de “la vida real”. Es como otra dimensión totalmente diferente en la que todo el mundo conoce a todo el mundo y en la que la búsqueda continua de ese producto necesario se convierte en una obsesión, como el perro detrás del gato, y termina siendo más una forma de retarnos a nosotras mismas que el simple gusto de adquirir o probar algo. Al menos así lo vivo yo (forever alone?).
Si hay una cosa que he aprendido este año, y seguramente sea debido al tough love y la cultura disciplinaria de cierta persona, es que rendirse no es una opción. Y esto lo he aplicado en todos los ámbitos de mi vida, tanto de trabajo, como del blog, como personales, y la verdad es que ha cambiado mi forma de pensar y de ver las cosas por completo. Y es probablemente por este tipo de personas, que siempre creen en tu capacidad y esperan lo mejor de ti, que una saca lo mejor de si misma y no se conforma nunca con un “lo he intentado”. Tack till er för det.
Por otra parte, tengo que decir que este año me he vuelto a enamorar de Londres. Tengo que confesar que tuvimos un pequeño distanciamiento y quizás incluso crisis lo podría llamar. Para la gente que no vive aquí, o la que vive durante poco tiempo, puede ser una ciudad idílica en la que hay mil cosas que ver y la cosmética es más barata, pero os digo de verdad que vivir en Londres no es fácil. No es fácil porque (al menos para mí) cuesta muchísimo más conseguir las cosas que quieres. Hay que tener en cuenta, y esto se aplica en todos los sentidos, que en Londres HAY MILES como tú. Miles de personas que quieren lo mismo, que tienen tus mismas habilidades y experiencia, que saben lo mismo que tú. Es MUY difícil destacar y ser la mejor en lo que haces, ya sea en un blog, un trabajo o incluso consiguiendo entradas para eventos o en una sample sale!
Pero este año nos hemos reconciliado por completo y tengo que decir que creo que por fin he encontrado el equilibrio perfecto en nuestra relación, y ha llegado el punto que cuando no estoy allí, incluso lo echo de menos. Por supuesto, el hecho de haber conocido a mi hermana londinense ha tenido mucho que ver en esto; es muy fácil sentirse sola (por muchísima gente que conozcas) en una ciudad tan fría (tanto de tiempo como de gente, porque la educación de los británicos me la paso yo por donde sabemos) y es en gran parte gracias a esa persona que mi relación de amor-odio con Londres ha mejorado tanto.
Pero en general para mí ha sido un año increíble, que me ha abierto muchas puertas y me ha dado oportunidades que por suerte he sabido aprovechar, un año en el que he aprendido muchísimo de tantas cosas y tanta gente, en el que he conocido a personas que a su forma cada una, me han aportado mucho (#loftdelamor), y en el que he sabido lo que se siente cuando la gente aprecia realmente tu trabajo (tanto en el blog como en mi trabajo real).
Sólo espero que en 2012 (suponiendo que no se acabe el mundo esta noche) todo sea igual de emocionante y positivo, o incluso más, si se puede. Voy a seguir aprendiendo, queriendo más y consiguiendo más, y quizás alguien piense que soy una avariciosa, pero la vida es demasiado corta como para simplemente conformarse.
Os deseo a tod@s un feliz año nuevo, que todo lo que queráis se materialice, que seáis felices y sobre todo, como bien dice ese nuevo anuncio (#holaeselenemigo), que nadie os quite vuestra manera de disfrutar de la vida.



































































